ENG

Sir Lawrence Alma-Tadema

Dornijp, Holanda, 1836 - Wiesbaden, Alemania, 1912


BIO

A pesar de su nacimiento holandés, Lawrence Alma-Tadema es uno de los más conocidos pintores en la historia de Gran Bretaña. Nació en Dornijp (Frisia), Holanda, 8 de enero de 1836.En 1852 ingresó en la Academia de Amberes, donde se formó con Gustav Wappers y con Nicaise de Keyser, para trabajar posteriormente como asistente del barón Hendryk Leys. Su experiencia con estos pintores historicistas marcó su carrera. Hasta mediados de 1860 pintó temas derivados de la historia de los merovingios, pero luego se interesó por asuntos egipcios y romanos, siendo reconocido como el más importante artista para desarrollar representaciones basadas en la cultura clásica mediterránea.En 1870, luego de la muerte Marie Pauline Gressin, su primera esposa, se instaló en Londres, donde casó con Laura Elizabeth Epps (1871) y vivió el resto de sus días. Allí desarrolló una importante carrera y alcanzó reconocimiento no sólo en Inglaterra sino también en el continente. En esa ciudad, el pintor desarrolló una obra brillante que tuvo como temática principal la recreación del mundo de la antigüedad, con especial énfasis en las culturas que se desarrollaron en el Mediterráneo: la egipcia y la grecorromana. El mundo egipcio ocupó un importante capítulo en la producción de sus comienzos y luego dedicó su interés a recrear escenas griegas o principalmente romanas. Sin embargo, en diversas oportunidades a lo largo de su carrera, Alma-Tadema volvió a pintar sobre la cultura que floreció junto al río Nilo.Fue miembro asociado de la Royal Academy of Art a partir de 1876 y miembro pleno en 1879. A partir de 1907 también fue miembro de la Academia de San Lucas en Roma. Fue condecorado como oficial de la Legión de Honor en 1878 y desde 1890 fue miembro honorario de la Oxford University Dramatic Society.


Jugadores de ajedrez, 1865

Óleo sobre tabla, 40,5 x 55,5 cm


El interior muestra una arquitectura ricamente decorada con pinturas que exhiben motivos que la arqueología puso a nuestro alcance y que Alma-Tadema supo relevar de colecciones de los museos que visitó. Temas decorativos y detalles arquitectónicos aparecen cuidadosamente respetados, como puede verse en la columna con su decoración de flores de loto, uno de los motivos más usados en el Egipto antiguo. A esto hay que sumar los muebles y otros objetos que se ven en el ambiente, especialmente la mesa con el juego, convertida aquí en un foco importante en la acción representada. Algo similar sucede con los ropajes y adornos de los personajes que aparecen en este interior. El artista ha planteado también una vista exterior que muestra un jardín con plantas típicas como las palmeras, cerrado con un muro tal como pueden verse en los murales que decoran tumbas que han llegado a nuestros días. Un toque ambiental fundamental como es el cielo de intenso azul completa el exterior.
Entre el jardín y el interior se establece un interesante contraste de luces, que el pintor aprovecha para enfatizar algunos de los personajes que intervienen en la escena, especialmente la figura femenina que atentamente observa el juego, seguramente discurriendo sobre el movimiento que los jugadores habrán de realizar.
Pintada en 1865, a poco de su primera visita a Londres con motivo de la Exposición Internacional de 1863, donde de Alma-Tadema se había interesado vivamente por los objetos procedentes de la culturas clásica y de la egipcia que vio en el Museo Británico, esta obra es una buena muestra de esta etapa de su carrera además de un ejemplo de su perfección técnica, cuyo virtuosismo fuera reconocido nada menos que por John Ruskin, uno de los críticos contemporáneos más eminentes.


OTRAS OBRAS