ENG

Jean-Baptiste Greuze

Tournus, Francia, 1725 - París, Francia, 1805


BIO

Fue alumno en Lyon del retratista Grandon. En 1755 llegó a París para ingresar en la Academia. El pintor Louis de Silvestre y el escultor Pigalle apoyaron sus obras y sus primeros trabajos atrajeron la atención de Ange-Laurent de La Live de Jully, un importante coleccionista. Ese mismo año se hizo famoso con “Padre explicando la Biblia a sus hijos”, que presentó en el Salón. Se trataba de una pintura de género que exaltaba las sencillas virtudes de los pobres y ponía acento en la cuestión moral de la educación familiar, que marcaría su producción. El público recibió con entusiasmo sus obras posteriores, como “La novia del pueblo” (1761) y el “Paralítico cuidado por sus hijos” (1763), que también ganaron alabanzas por parte del escritor Denis Diderot. Luego de su intento fallido de ser aceptado en la Academia como pintor de historia, la más alta categoría para los pintores, renunció a participar de las actividades oficiales. Pero presentó sus obras en exposiciones privadas con gran éxito en los años siguientes, cuando su estilo se inclinó hacia composiciones que inciden en la cuestión moralizante. En estos trabajos, formalmente, Greuze se inspiraba en Poussin; eliminaba detalles y acentuaba la descripción de las emociones mediante una marcada gestualidad de rostros y manos. Hacia 1770 era famoso por numerosos grabados hechos a partir de sus obras. Pero también en esos años, y durante las décadas siguientes, cuando las ideas neoclásicas comenzaron a imponerse, pintó obras que se conocen como “estudios de expresión”. Se trata de figuras de jóvenes mujeres de inocente aspecto, y cargadas de sentimentalismo que se representan semivestidas. Si bien estos trabajos tuvieron gran repercusión y se copiaron en gran escala, las ideas de la Revolución movieron al público hacia otros intereses, por lo que Greuze se sumió en la pobreza y el olvido. Ocasionalmente recibió encargos de Napoleón y su círculo.


Dama con cinta roja, s. f.

Óleo sobre tela, 44 x 36 cm


Las dos pinturas de jóvenes mujeres de Jean-Baptise Greuze que integran esta Colección componen claramente un pendant: ambas se relacionan por su encuadre y tratamiento pictórico, además por su composición, que las coloca una vuelta hacia la derecha y la otra, hacia la izquierda, estableciendo una suerte de conversación entre sí. Atribuido a Jean-Baptiste Greuze, el par bien puede ser una muestra de retratos historiados; esto es aquellas obras donde los retratados asumen el papel de un personaje mitológico o histórico. En algunos casos, esta fórmula ha sido usada para representar dos personas seguramente relacionadas familiarmente —hermanos, madre e hijo, etc.—, quienes tomarán de los personajes de referencia sus características principales, especialmente aquellas que tienen que ver con sus cualidades en común con éstos. En nuestro caso, el pendant presenta dos mujeres con atuendo campestre que nos permite asumir que se trata de dos pastoras de la Arcadia, tema cuya evocación era corriente en el siglo XVIII europeo.

La anatomía de estas dos figuras ha sido lograda a partir de una construcción que acentúa la volumetría de sus formas, algo que puede verse en otros dibujos del artista.

Como otras figuras femeninas de Greuze, las mujeres de nuestras obras se distinguen por el tratamiento de color en las carnaciones y los ropajes, que se armonizan en tonos que van del rosado al rojo contrastado con amarillos, ocres y blancos que se recortan contra los fondos oscuros. Las carnaciones están logradas con una técnica pictórica que produce una superficie tersa y transparente que se enriquece con los tonos del rubor que cubre las mejillas, el rosado de los labios y las suaves sombras con que se modelan estos dos bustos. Por su lado, el tratamiento de los paños se vale de expresar grandes pliegues que se remarcan con reflejos de brillos como de seda.


OTRAS OBRAS