Los viajes de Nushi
Del 13 de Noviembre de 2014 al 22 de Febrero de 2015
Muestra temporal
Los Viajes de Nushi
en la Colección de Arte Amalia Lacroze de Fortabat

La obra que presenta la artista Nushi Muntaabski es un cuerpo, su cuerpo, de 9 metros de largo que emula los viajes de Gulliver del libro de Jonathan Swift. El cuerpo se presenta fragmentado permitiendo ver su interior y ocupando, tomando, el espacio circundante. Es difícil definir a esta multifacética artista según Marcelo Pacheco, quien manifiesta:
"Pero ¿qué se sabe de Nushi? Se sabe que empezó plantando zanahorias –al menos es lo más antiguo que retiene esta memoria– y que ahora teje bajo el alero de su galería frente al jardín lleno de rosales, mientras piensa en Gulliver y sus ocho metros, un Gulliver que es ella, que tiene su cuerpo, sus formas, su rostro. Nushi gigante y en rebanadas, por allá un brazo, por acá el cuello, más lejos la cabeza, del otro lado un pie junto al torso; un Gulliver mujer que se arma y se desarma, una buena definición para Nushi y sus Nushis que la persiguen o la protegen según las épocas.
Pero volvamos ¿qué se sabe de Nushi? Zanahorias, venecitas, lectora paciente, exploradora de imágenes, le gusta verse desmembrada, quizás por el placer y las ganas de multiplicarse o porque se siente partida o la fueron cortando en pedacitos; mutilación, milagro, fantasía, psicosis, el gusto que le provoca pensar en la risa de la gente jugando con su cuerpo, sentada sobre sus ojos, corriendo entre sus piernas y un brazo, perdida en su sexo, deslizándose sobre su torso."




Los Viajes de Nushi
en la Colección de Arte Amalia Lacroze de Fortabat

La obra que presenta la artista Nushi Muntaabski es un cuerpo, su cuerpo, de 9 metros de largo que emula los viajes de Gulliver del libro de Jonathan Swift. El cuerpo se presenta fragmentado permitiendo ver su interior y ocupando, tomando, el espacio circundante. Es difícil definir a esta multifacética artista según Marcelo Pacheco, quien manifiesta:
"Pero ¿qué se sabe de Nushi? Se sabe que empezó plantando zanahorias –al menos es lo más antiguo que retiene esta memoria– y que ahora teje bajo el alero de su galería frente al jardín lleno de rosales, mientras piensa en Gulliver y sus ocho metros, un Gulliver que es ella, que tiene su cuerpo, sus formas, su rostro. Nushi gigante y en rebanadas, por allá un brazo, por acá el cuello, más lejos la cabeza, del otro lado un pie junto al torso; un Gulliver mujer que se arma y se desarma, una buena definición para Nushi y sus Nushis que la persiguen o la protegen según las épocas.
Pero volvamos ¿qué se sabe de Nushi? Zanahorias, venecitas, lectora paciente, exploradora de imágenes, le gusta verse desmembrada, quizás por el placer y las ganas de multiplicarse o porque se siente partida o la fueron cortando en pedacitos; mutilación, milagro, fantasía, psicosis, el gusto que le provoca pensar en la risa de la gente jugando con su cuerpo, sentada sobre sus ojos, corriendo entre sus piernas y un brazo, perdida en su sexo, deslizándose sobre su torso."