Luis F. Benedit. Genealogías del campo argentino
Del 23 de Octubre de 2013 al 16 de Febrero de 2014
Muestra temporal
Curador: Rodrigo Alonso

El campo es uno de los temas más recurrentes en la obra de Luis Fernando Benedit (1937-2011). Abordado desde diferentes perspectivas y en los más variados formatos (dibujos, acuarelas, objetos, pinturas, instalaciones) atraviesa toda su producción desde los inicios de la década de 1960 hasta sus últimos trabajos. Así, esta exposición se constituye en una suerte de retrospectiva centrada en un tópico singular, eje transversal de toda su carrera artística.

Para Benedit, el campo no es un mero motivo iconográfico ni un territorio idealizado. Por el contrario, una parte importante de su producción se enfoca en la historia y los determinantes políticos y económicos que caracterizan sus orígenes y evolución en nuestro país. Por esto, no puede decirse que su obra aborde el campo sin más, sino que es más correcto decir que se centra en el campo argentino.

El primer núcleo de la exposición está dedicado a este acercamiento histórico, económico y político. Incluye obras que hacen referencia a la conquista española, a la llegada de los primeros caballos a la Argentina, a la Campaña del Desierto y su proyecto de acopio de tierras para la explotación, y a tensiones políticas como la lucha de Lisandro de la Torre contra los monopolios ganaderos. También aparecen aquí notas sobre la instrumentación y tecnologización del campo como medio para aumentar su rentabilidad económica.

La sección central presenta al campo argentino como escenario de un debate estético. Por años, Benedit estudia el trabajo de los retratistas de las costumbres y situaciones campestres locales, como Juan León Pallière o Florencio Molina Campos, a quienes rinde frecuentes homenajes. Pero en tanto artista contemporáneo formado en los lenguajes de la modernidad, no deja de notar el conflicto entre su figuración naturalista y las exigencias de experimentación formal de las vanguardias metropolitanas. Un conjunto de trabajos plantea la dislocación entre las búsquedas plásticas modernistas de artistas como Juan del Prete, Emilio Pettoruti o los integrantes del grupo Madí, y las imágenes tradicionales del universo rural.
Finalmente, un último núcleo presenta al campo argentino como ámbito con una cultura propia: los gauchos, sus herramientas, entretenimientos y hábitos; el caballo como compañero y eje de las tareas campestres; los ranchos y su arquitectura singular, pueblan este sector de la exposición que reivindica al medio rural como espacio de cultura y de saberes específicos.



Curador: Rodrigo Alonso

El campo es uno de los temas más recurrentes en la obra de Luis Fernando Benedit (1937-2011). Abordado desde diferentes perspectivas y en los más variados formatos (dibujos, acuarelas, objetos, pinturas, instalaciones) atraviesa toda su producción desde los inicios de la década de 1960 hasta sus últimos trabajos. Así, esta exposición se constituye en una suerte de retrospectiva centrada en un tópico singular, eje transversal de toda su carrera artística.

Para Benedit, el campo no es un mero motivo iconográfico ni un territorio idealizado. Por el contrario, una parte importante de su producción se enfoca en la historia y los determinantes políticos y económicos que caracterizan sus orígenes y evolución en nuestro país. Por esto, no puede decirse que su obra aborde el campo sin más, sino que es más correcto decir que se centra en el campo argentino.

El primer núcleo de la exposición está dedicado a este acercamiento histórico, económico y político. Incluye obras que hacen referencia a la conquista española, a la llegada de los primeros caballos a la Argentina, a la Campaña del Desierto y su proyecto de acopio de tierras para la explotación, y a tensiones políticas como la lucha de Lisandro de la Torre contra los monopolios ganaderos. También aparecen aquí notas sobre la instrumentación y tecnologización del campo como medio para aumentar su rentabilidad económica.

La sección central presenta al campo argentino como escenario de un debate estético. Por años, Benedit estudia el trabajo de los retratistas de las costumbres y situaciones campestres locales, como Juan León Pallière o Florencio Molina Campos, a quienes rinde frecuentes homenajes. Pero en tanto artista contemporáneo formado en los lenguajes de la modernidad, no deja de notar el conflicto entre su figuración naturalista y las exigencias de experimentación formal de las vanguardias metropolitanas. Un conjunto de trabajos plantea la dislocación entre las búsquedas plásticas modernistas de artistas como Juan del Prete, Emilio Pettoruti o los integrantes del grupo Madí, y las imágenes tradicionales del universo rural.
Finalmente, un último núcleo presenta al campo argentino como ámbito con una cultura propia: los gauchos, sus herramientas, entretenimientos y hábitos; el caballo como compañero y eje de las tareas campestres; los ranchos y su arquitectura singular, pueblan este sector de la exposición que reivindica al medio rural como espacio de cultura y de saberes específicos.